El Tablero Global
Por Ruth Noemi Cabana - Estudiante de 4° 1° Cs. Sociales
“La política actual puede entenderse como un conjunto de procesos, decisiones y acciones mediante los cuales una sociedad organiza, distribuye y gestiona el poder para resolver sus asuntos colectivos”; basado en David Easton (1953), Max Weber (1919) y Giovanni Sartori (1992). Sin embargo, no siempre fue así. Cuando los seres humanos eran cazadores y recolectores, la organización social se basaba en acuerdos colectivos, costumbres y el liderazgo natural de los ancianos o de quienes demostraban mayor experiencia o sabiduría. La política, en ese entonces, se expresaba a través de la cooperación y el consenso, y estaba fuertemente ligada a los lazos familiares o de clanes.
Con el surgimiento de las primeras civilizaciones, como en Mesopotamia, Egipto, China y la India antigua, comenzaron a aparecer gobiernos centralizados. El poder político se concentró en figuras como los reyes y faraones, quienes eran considerados representantes o incluso encarnaciones de los dioses.
En la Grecia y Roma antiguas (siglo V antes de Cristo - siglo I antes de Cristo), se dio un avance importante en la concepción de la política. En Atenas, por ejemplo, nació la democracia, aunque era limitada a los ciudadanos varones libres. Durante esta época, la política comenzó a pensarse como una actividad racional y pública, distinta del poder religioso.
Durante la Edad Media, con la caída del Imperio Romano, el poder político se fragmentó. Surgió el feudalismo, donde el rey, los señores feudales y la Iglesia compartían la autoridad. La política estaba profundamente entrelazada con la religión, y se justificaba el poder de los reyes por “derecho divino”.
En la Edad Moderna, especialmente a partir del Renacimiento, comenzó a gestarse el Estado moderno: una entidad más centralizada, con administración, ejército y leyes propias. Filósofos como Maquiavelo (1469-1527) comenzaron a estudiar la política de forma más realista y pragmática, separándola de la religión y la moral.
En los siglos XVIII y XIX, las grandes revoluciones como la Revolución Francesa y la Revolución Americana marcaron un cambio radical. Se proclamaron los derechos del ciudadano, la soberanía popular, la igualdad ante la ley y la libertad política. Estas ideas dieron lugar a gobiernos basados en constituciones, elecciones, división de poderes y participación política. Se amplió progresivamente el derecho al voto y se consolidó el modelo de democracia liberal.
Surgieron nuevas ideologías (en el siglo XX), como el comunismo, el fascismo y el liberalismo moderno, que provocaron grandes conflictos y guerras. También se consolidaron los Estados democráticos y se crearon organismos internacionales como la ONU, que buscaban la cooperación global. La política se profesionalizó y se desarrollaron sistemas de partidos políticos, campañas, medios de comunicación y participación ciudadana más amplia.
En la actualidad, en el siglo XXI, la política está fuertemente influida por la tecnología, los medios de comunicación y las redes sociales. La ciudadanía exige mayor transparencia, participación y derechos. Sin embargo, también han aumentado la polarización, la desinformación y la desconfianza en las instituciones. La política ya no se limita a los gobiernos: hoy también la ejercen organizaciones, movimientos sociales y hasta usuarios comunes en internet.
Grandes Pensadores y Sus Visiones sobre la Política
Para Karl Marx (1818–1883) la política es una herramienta de la clase dominante para mantener el poder económico. "El Estado es el comité de gestión de los negocios de la burguesía." En esta afirmación señala el posicionamiento del autor en la política al servicio del sistema capitalista y de la clase alta.
Según Friedrich Nietzsche (1844–1900) la política moderna reprime la individualidad; critica la democracia, el socialismo y el Estado. “La política es el campo de trabajo de los mediocres.”
Thomas Hobbes (1588–1679) expresó que la política es necesaria para evitar el caos; en su obra *Leviatán*, argumentó que, sin un poder central fuerte, la vida sería “solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta”. Por eso defendía un Estado absoluto que garantice el orden y la seguridad, incluso a costa de ciertas libertades. Para Hobbes, el ciudadano debía obedecer al soberano a cambio de protección y estabilidad.
Aristóteles (384-322 antes de Cristo) consideraba la política como una actividad noble y esencial para la vida humana. Para él, el ser humano es un "animal político" por naturaleza, destinado a vivir en comunidad. La política tenía como fin el bien común y el desarrollo de la virtud en los ciudadanos. A través de la participación en la vida pública, las personas podían alcanzar su realización y contribuir al orden justo de la ciudad.
Reflexión Final
La política no es solo el arte de gobernar o de tomar decisiones desde un cargo de poder, es el lenguaje de la esperanza que debería nacer del corazón de la gente y no de la ambición de unos pocos. Una política verdadera escucha antes de hablar y pone a las personas por encima del poder, si renunciamos a ella, se la dejamos a quienes no tienen intención de mejorar nada. Pero si la hacemos nuestra, con empatía, verdad y valentía, la política puede ser un puente hacia un futuro más digno, más humano y más justo para todos.
Imagínense una política donde cada decisión se tome pensando en el bien común, donde el cargo no sea un privilegio, sino una responsabilidad sagrada. Ese es el tipo de política que merecemos. No perfecta, pero sí honesta. Porque solo cuando la política se convierte en servicio, la sociedad empieza a florecer.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario